Una cámara excelente mal colocada seguirá produciendo fotografías vacías, contraluces y animales que abandonan el encuadre antes del disparo. La instalación debe responder al tamaño de la especie y a la forma en que atraviesa la escena.
Empieza por los rastros
Busca huellas, excrementos, sendas estrechas, pasos bajo vallados, bebederos y cruces entre manchas de vegetación. Un punto con señales repetidas suele funcionar mejor que una vista bonita pero sin tránsito.
Coloca a la altura del animal
Para mamíferos medianos, comienza aproximadamente a la altura del pecho. Si esperas animales pequeños, baja la cámara y reduce la distancia. Una instalación alta inclinada hacia abajo puede servir en lugares con riesgo de robo, pero altera el área efectiva del PIR.
Evita el sol frontal
Siempre que el terreno lo permita, orienta hacia el norte o el sur. El sol bajo de este u oeste puede quemar la imagen y calentar ramas o hierbas que después se mueven con el viento y activan el sensor.
Trabaja con el ángulo de paso
Un animal que camina hacia la cámara permanece más tiempo dentro del área de detección que uno que la cruza perpendicularmente a gran velocidad. En pasos laterales deja margen delante de la dirección de marcha para compensar el tiempo de disparo.
Haz una prueba antes de marcharte
Activa el modo de prueba, atraviesa la zona a diferentes distancias y revisa los bordes del encuadre. Retira únicamente la vegetación que pueda causar activaciones. Anota la ubicación, la configuración y la fecha para poder comparar resultados.